Cuidados de la cicatriz de la cesárea en la maternidad
Durante los primeros días después del parto, una enfermera coloca un apósito y hace el seguimiento. Los puntos de sutura o las grapas suelen retirarse entre 5 y 10 días después de la intervención.
Prestar atención a tus movimientos
Después del parto, es importante moverse procurando ejercer la menor presión posible sobre la zona de la cicatriz. Cuanto más te muevas, menos posibilidades habrá de que los tejidos se adhieran entre sí. Las adherencias también pueden causar dolor.
Cuando vayas al baño, adopta una postura que facilite la evacuación y te exija el menor esfuerzo posible. Puedes elevar los pies con un pequeño taburete, por ejemplo. Esto también puede ayudar a prevenir y aliviar el dolor de las posibles hemorroides. Cuando sientas ganas de ir al baño, ve enseguida y espera a que tu intestino empiece a moverse de forma natural antes de empujar.
También debes tener cuidado de no tirar de la cicatriz al levantarte.
Para ello, cuando estés tumbada, dobla las piernas y acércalas hacia ti, una después de la otra.
Gira hacia un lado manteniendo las piernas dobladas.
Por último, apóyate en el brazo que queda arriba para sentarte en el borde de la cama y luego levántate.
Algunos consejos
¡Pide ayuda! No dudes en pedirla, tanto para cuidar del bebé como para desplazarte. Así evitarás someter tu cuerpo a una presión excesiva y provocarte dolor. Esa presión podría afectar a los puntos de sutura o las grapas.
Intenta caminar.
Toma analgésicos durante al menos 5 días o según las recomendaciones de tu médico. Cuanto más dolor tengas, más tenderás a inclinarte hacia delante. Esto puede comprimir la cicatriz y favorecer que los órganos se adhieran entre sí. Si tienes dolor, te costará mantenerte erguida.
Para evitar doblar la espalda, ajusta la altura de la cama a la de la cuna, de modo que te resulte más fácil moverte.
En cuanto a la ropa, elige bragas de cintura alta que sujeten la zona de la cicatriz y eviten que se forme un pliegue por encima. Procura también que los pantalones no te aprieten demasiado y evita las cremalleras.
En cuanto a tu alimentación, bebe suficiente agua y consume alimentos ricos en fibra, vitaminas A, E y C, hierro y zinc para favorecer la cicatrización. Una buena alimentación posparto es especialmente importante en tu caso. Un complemento alimenticio para el posparto rico en estos nutrientes también puede ayudar. El colágeno marino también puede ser beneficioso. Nuestro complemento alimenticio para embarazadas y para el posparto, rico en colágeno, puede servirte de apoyo. Nuestros caldos de huesos para el posparto también son ricos en colágeno.
Si te sientes deprimida, es importante que hables de ello. Haber tenido una cesárea imprevista puede hacer que te cueste aceptar la cicatriz. Es posible que no quieras verla ni tocarla. Si esto se prolonga, puede que no cuides la cicatriz con masajes o pomadas, y las adherencias podrían ser más frecuentes y pronunciadas.
Cuidados de la cicatriz de la cesárea en casa
Por lo general, podrás volver a casa una vez que te hayan retirado los puntos de sutura o las grapas.
Evita levantar objetos pesados, especialmente si pesan más que tu bebé (incluso mientras estés en la maternidad).
Evita las posturas que ejerzan presión sobre la cicatriz.
Si es posible, intenta organizarte con antelación. Presta atención a la altura de la cama. Organiza también la zona para cambiar los pañales y el lugar donde bañarás al bebé. Prepara una cesta con productos para su cuidado (pañales, limpiador, etc.) que puedas llevar fácilmente de un lado a otro de casa.
Deja las tareas domésticas en manos de otra persona. Puedes, por ejemplo, solicitar a través de la CAF la ayuda de una trabajadora familiar para las tareas de casa, o contar con tu familia, la otra persona progenitora, etc. Si puedes, evita también realizar determinadas tareas.
Evita también los baños. Te contamos más en nuestro artículo baño después del parto. Mantén la cicatriz limpia y seca. Lávala con un jabón suave y aclárala bien.
Evita rascarte la costra para no retrasar la cicatrización.
Los primeros días
Límpiala bien y desinféctala si es necesario. La cicatrización es especialmente intensa entre el 7.º y el 12.º día. El 12.º día, es posible que la cicatriz supure y resulte molesta. Esto puede ser completamente normal, pero no dudes en consultar a un profesional sanitario (matrona, ginecólogo o ginecóloga, enfermero o enfermera, etc.) si lo necesitas.
Al cabo de 2 a 3 semanas
Empieza a masajear la cicatriz con una crema, manteca de karité, por ejemplo, o un aceite ecológico (de coco, de rosa mosqueta, etc.). Es preferible que continúes con los masajes durante varios meses, sobre todo para evitar las adherencias. No dudes en pedir a un profesional sanitario (matrona, ginecólogo o ginecóloga, enfermero o enfermera, etc.) que te enseñe cómo realizar el masaje.
Al cabo de 1 mes, también puedes utilizar un apósito de silicona.
Lo ideal sería masajear la cicatriz todos los días al principio, como parte de tu rutina, durante unos minutos. No debes ejercer demasiada presión al masajearla al principio, ya que puede resultar molesto o incluso doloroso.
Después puedes espaciar los masajes y hacerlos varias veces por semana.
Cuando la piel haya cicatrizado y esté bien cerrada, al cabo de 3 semanas o 1 mes, puedes volver a depilarte o afeitarte.
Ten en cuenta que la cicatriz sigue siendo sensible. La depilación con cera puede resultar dolorosa durante bastante tiempo. Haz primero una prueba en una zona pequeña. Cada mujer es diferente: haz lo que te resulte adecuado.
Durante varios meses
Acude a un fisioterapeuta, especialmente para la rehabilitación abdominal. Puedes empezar este seguimiento durante los 2 meses posteriores al parto. Se trata de 10 sesiones a lo largo de 2 años y 2 meses, cubiertas al 100 %.
La atención de un osteópata, aunque no siempre esté cubierta, también puede ser importante para las adherencias de la cicatriz y para tu espalda.
La acupuntura y la quiropráctica también ofrecen opciones para tratar las adherencias.
Desde las primeras horas en la maternidad hasta la vuelta a casa, descubre la grabación de nuestra charla sobre la recuperación tras una cesárea con Raphaëlle Buhot de Launay, matrona en una maternidad de nivel 3 en París.